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FENOMENARIO

GAY POWER

Zapatero cumplió y por fin llegó la ley que equipara en España a las parejas homosexuales con las heterosexuales con plenos derechos, incluídos por supuesto el matrimonio y la adopción. La polémica esta servida.

Con esta nueva ley España se pone a la cabeza en este tipo de legislación, cosa que para las mentes progresistas es todo un privilegio y para los conservadores toda una aberración pero bueno, es lo que hay. Me decía alguien alguna vez (no recuerdo quien porque yo no suelo prestar atención, es un defecto congénito) que "La homosexualidad es una desviación anti-natural porque si Dios hubiese querido que los hombres se enamoraran de los hombres no hubiera hecho complementarios al hombre y la mujer" (ahora entendeis por qué no le prestaba mucha atención).

Antes de nada yo estoy a favor de esa ley porque estoy a favor de la libertad sexual de cada uno, que es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera (al fin y al cabo será el propio individuo quien sufra esas consecuencias, positivas o negativas). No podemos cambiar que a un chico homosexual le guste otro chico o que a una lesbiana le gusten las mujeres, principalmente porque las personas no somos robots a los que se les pueda cambiar el chip y su forma de pensar. Esa ley solo facilita su integración social, que en España cada vez va siendo menos anormal aunque sigue habiendo mucha discriminación, principalmente por un pasado fascista no tan lejano como parece.

Si a esas personas se las puede hacer un camino más fácil en sus vidas y lo mejor de todo, no ser discriminados por ser ellos mismos, bienvenida sea la ley. Una de las bases de la democracia es la igualdad, cosa que no se da en tantos y tantos terrenos sociales, siendo la homosexualidad uno de ellos. Ahora con esta innovadora legislación del gobierno socialista hay más oportunidades para esa igualdad que tan felizmente proclama nuestra constitución.

Despues por supuesto tenemos a la Iglesia y algunas de sus descabelladas doctrinas, tan respetables como a veces inconscientes (¿cómo pueden tratar al preservativo casi como un pecado cuando previene tantas y tantas enfermedades de transmisión sexual?). La Iglesia no es que tenga que renovarse (que tampoco le vendría mal) sino que hay que asumir que esa es su doctrina, despues la gente tiene la opción de esatr de acuerdo o no. Últimamente ha habido un pequeño debate social sobre si nuestro país es un estado aconfesional o si merece un tratamiento más cercano a la Iglesia y sus ideas, pues es innegable que en España existe un número muy importante de personas con creencias cristianas.

Lo cierto es que de nuevo aludiendo a la Constitución Española, dice que nuestro país es un estado laico, lo que excluye cualquier preferencia religiosa, siendo la absoluta realidad social donde cada vez hay más libertad de elección, lo que se refleja en la cada vez más asumida preferencia sexual "distinta a la mayoría" tan respetable como cualquier otra, lo que viene a reafirmar esta nueva ley que hace una equiparación legal inusual por desgracia, pero importante para el progreso de la sociedad moderna.

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